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Spleen

Krc_257

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Requiem

Acabo de darme cuenta de que he muerto. Debe hacer más de un año que caí en un pozo y no pude volver a salir. A veces todo es tan real que me cuesta creer que ya no sigo vivo. Hoy volvió a abrirse la herida y desgraciadamente no he podido culpar a nadie ni nada. He echado una ojeada y si, es mortal. Debí darme cuenta antes pero estaba tan empeñado en seguir vivo que olvidé sentir como el corazón dejaba de latir. Es una sensación extraña... Dejé pasar los últimos momentos de mi vida y ahora no voy a recuperarlos jamás. No asistí a mi propio funeral. Mi fuerza me abandonó, mi talento, mi ilusión, mi voluntad, mi aliento... y no me he dado cuenta hasta ahora. No es que me arrepienta de aquello que me llevó a mi situación, sino de no haber sido lo suficientemente valiente como para aceptar mi realidad. Dejé que una máscara tomara mi lugar y me aferré a ella pero ya no soy yo. Mis letras han perdido fuerza, mi pensamiento ha perdido el rumbo, mi personalidad dejó de determinarse en algún momento y una serie de personajes que no soy yo se hicieron con el timón. Triste situación la de luchar por dirigir un cuerpo sin vida, una vida sin ilusiones, una ilusión que tan solo fue el truco de un mago borracho tirado en la cuneta. Dicen que hay una luz al otro lado? Yo solo veo niebla. Una niebla espesa que no me deja ver bien, ni pensar, ni escribir. Necesito salir, necesito huir. Este cuerpo me está ahogando, esta vida ya no es mia. Por más que lo intento no consigo dar un paso adelante, me dedico a correr en circulos. Me preocupa la sangre que sale de mi boca, el olor a podredumbre que desprende mi cuerpo, mi total incapacidad para controlar mis palabras, mis actos, mis ojos, mis piernas, mis manos... A veces los sentidos se escapan a mi control y tengo la sensación de ser un capitán sobre una nave amotinada... Los días han dejado de tener sentido, el tiempo es solo algo de lo que habla la gente, pero yo quedé suspendido en el tiempo, mi alma quedó parada un año atrá, esperándo que mi cuerpo se descomponga del todo. Pensándolo mejor, me arrepiento de haber muerto. Tomé un camino peligroso, pero era el único que podía tomar... tenía que haber sido más cauto, más inteligente, más maduro... pero me refugié en una fantasía que sabía que nunca existiría, y a pesar de saberlo, dejé que acabase conmigo. Pero fue ella la cusa o una mera excusa para encender mi latente impulso autodestructivo? Primero falló la voluntad, luego la ilusión, seguidamente le tocó el turno a la memoria y ahora ya carezco de las piezas necesarias para completar el puzzle. Espero no haber dañado a nadie en mi caída. Hay algo que me hace inclinar hacia el si, y siceramente espero que sea cierto. No es muy noble por mi parte pero es la única razón que daría sentido a mi muerte. Da igual... Lo poco que queda de mí espera no haber causado daño y creo que poco antes de morir era este yo el que dominaba. Creo y espero que así fuese.

Sé que es tarde pero... lo siento. No sabes cuanto lo siento... Aunque nunca vayas a creerme.

Un paso atrás

Un paso atrás

Renovarse o morir. Me veo como una maquina obsoleta... Y llegan tiempos para el cambio. Esos tiempos huracanados de los que uno se resguarda como puede esperando que, a su cese, al levantar la cabeza no hayan volado demasiadas cosas. Es inutil y doloroso aferrarse a aquello que se pone en el paso del cambio. Sin embargo, siempre deseamos que aquello no desaparezca del todo, pues somos lo que fuimos y por mucho que no nos reconozcamos al mirarnos al espejo, siempre sabremos que bajo nuestra sonrisa llacen lágrimas agrias, euforias oxidadas, ilusiones sedadas... Y el cambio continua, implacable, y tendremos que adaptarnos. Porque somos máquinas obsoletas, repletas de sueños obsoletos, que hicieron la elección de dejárse llevar por ese cambio y, sin embargo, seguimos siéndo incapaces de olvidar lo pasado. Máquinas no aptas para la supervivencia, máquinas destinadas a extinguirse, máquinas que morirán solas en el camino, acompañadas por sus recuerdos, sus pesadillas, sus fantásmas... Sólo esos sentimientos que producen descargas de adrenalina nos hacen mover, y siempre nos veremos obligados a sacrificar ese maná ante el altar del cambio, condenados, como Sílsifo, a la sed eterna... hasta que se apaguen los motores... condenados a saborear la vida... hasta que la soledad nos envuelva. Esa soledad temida pero escojida. Nacemos solos, vivimos solos y morimos solos. Ese sentimiento habita en nosotros como una úlcera sangrante, doloroso recuerdo de nuestra condición. Cuando creemos que por fín se terminaron los días de sequía, nuestro pacto con el cambio nos arrebata aquello a lo que queremos aferrarnos por toda la eternidad. Odioso pero elegido. Maquinas obsoletas creadas para ahuyentar a todo aquel que nos pueda dar lo que buscamos, creadas para alejar a todo aquel que se nos parece y podría entendernos, creadas para mantener distancias con nosotros mismos. Así pasan los días, hasta que lo físico se cubre de un manto de irrealidad y los días fluyen sin sentido, sin que nos importe. Máquinas obsoletas condenadas a su própia extinción, maquinas volubles que cambian de humor, maquinas que destruyen aquello que más aman, que convierten algo bello en un arma afilada de su retorcida perversión. Nacidos en esto, nacidos solos, nacidos con la firme convicción de que no pertenecemos a este mundo, ni a ningún otro... reyes sin tierras, sin lacayos, sin iguales, sin superiores o inferiores. Solo el eco en el vacio. Triste, pero tampoco es cuestión de dramatizar demasiado la situación, al fin y al cabo, elegimos ser así, no se trata de un destino impuesto. Hay que aprovechar las sacudidas de la vida para mantenernos en el camino, ese que nunca nos lleva a ninguna parte. Los vientos anuncian cambios... La realidad caerá, los recuerdos permanecerán... tan limpios y dolorosos como el primer día. Lo único que ha cambiado somo nosotros. Aunque tengamos la misma cara, ya no nos reconoceremos. Maquinas obsoletas de piel gris y arrugada y recuerdos duros como el diamante, maquinas condenadas al olvido...

Tonos grises en un día soleado de verano

Abran paso al gran apostador de caballos! al jugador de poker que perdió en su última partida, apostándolo todo con un farol, al jugador de ajedrez abrumado por acabar de perder la reina y que vio que su sólida partida se desmoronaba ante los rápidos e inteligentes movimientos de su adversario. Tal vez fuesen inteligentes, o simplemente fuese la interpretación de una intuición acertada. Como dejó que se diese esa situación? No lo sabe ni él. La cosa se fue paulatinamente desmoronando. Ahora no podía prescindir del alcohol, de caer rendido hasta dejar de sentir sus huesos. Conformándose con aquello que se dejaba tocar, volviendo a soñar con cielos que nunca podría alcanzar, estirado en una cama cuyas sabanas hacía meses que nadie cambiaba, consumiéndose poco a poco, como la ceniza del cigarrillo que iba cayendo sobre su barriga. No comía, no dormía, se pasaba horas hipnotizado delante del televisor, dejando que sus emisiones fuesen el único calor que lo alcanzaba.Cada día se despertaba con la misma firme intención de reconducir su vida hacia derroteros más agradables, pero al caer el día volvía a encontrarse en la misma situación, buscando en su bolsillo algunas monedas para poder pagarse el siguiente paquete de tabaco. Sus pocas incursiones al exterior consistían básicamente en conseguir provisiones cuando el hambre o el mono se hacían insoportables y para encontrar algún trabajo que le permitiese ese lujo.No tardó en ser perseguido por el banco: su crédito se había cancelado y lo buscaban por moroso, así que fue exiliado a las calles, su día pasaba de bar en bar, sentado delante de un café, una voll damm o cualquier otra bebida a la que consiguiese que le invitasen. A veces conseguía convencer a alguna chica para poder refugiarse en su casa algunos días, hasta que ella se cansara de él y viese que su intención no era otra que esperar a que el tiempo pasase.Una de tantas veces, andando desorientado por calles familiares que no reconocía del todo, el pasado acabó encontrándolo, él lo intentó evitar pero el otro fue más rápido. El pulso se le aceleró, los latidos de su corazón no le permitían escuchar siquiera sus propias palabras, menos aún las del otro. Su vista se nublaba y solo quería escapar: solo escapar. Finalmente pudo librarse de su presencia pero el pulso tardó más de una hora en volver a su sitio. Durante los siguientes días solía rememorar el suceso solo para comprobar como se le erizaban los pelos del brazo y se le ponía la piel de gallina.Le dolía enormemente pensar en ello, su lógica le pedía que desterrase esos pensamientos, pero por muy dolorosos que fuesen, se esforzaba por aferrarse a ellos. Tal vez porque le hacían sentir vivo, tal vez porque fue lo único auténtico que le había pasado en la vida.Abran pues el paso a este hombre, una sombra gris entre tantas sombras grises.

El Tercer Ojo

El Tercer Ojo

He tenido dos opciones, dos buenas opciones. Opciones que tan solo necesitaban dedicación, trabajo y credo. El problema es que no he creído en ellas y he optado por una tercera opción, aquella que desafía la lógica y el bienestar y que tal vez solo sirva para hundirme aún más en este pozo de amargura en que nací. Sin embargo es la que deseo. Le coeur a des raisons que la raison peut pas comprendre. Me esfuerzo por suprimir las razones que me llevan a elegirlo, pero por mucho que me encadene sé que simplemente estoy escondiendo un cadáver en el armario. Sobrevivir... seguir adelante... olvidar... conformarse... Son palabras que repite mi boca y las de los demás. Me veo acabado y deshecho, pero cada vez más cruel y frío, más apto para el mundo y menos para el arte. Por eso me encierro a cal y canto, ambicionando conservar esa astilla que solo desprende veneno. Puedo sacarla, puedo volverme a enfriar, puedo ser lo suficientemente duro para cicatrizarla, pero bajo antiguas heridas siempre hierve la sangre. Ahora se están creando anti cuerpos para poder defender al cuerpo de la infección pero yo quiero conservar ese pus que rezuma en los labios de una herida obscenamente abierta y palpitante. Lo único que me repugna es el dar lástima, el no poder encerrar ese dolor solo para mí y verme rodeado de gente opinando sobre lo mal que me va, sobre lo acabado que estoy, gente que no comprende mis acciones, mis motivos, mi deseo por tomar esa tercera opción que nunca les ha aparecido. Toda la realidad se forma por parámetros bilaterales. Nos han educado para eso, hemos crecido viendo el mundo dividido en dos, y nos han arrebatado la capacidad de ver un tercer camino, ambiguo y peligroso... gris, indeterminado. Suele asustar. Sé lo que es ver el miedo que produce ese camino en los ojos de otra persona, sé lo que es perder el control hasta poder alejarse del cuerpo y rozar la NADA. El único gran dios, la verdad, la respuesta a las preguntas. NADA. Siempre acabo volviendo a ella. En esos momentos en que el sudor frío me recorre la médula espinal y siento como gotas de sudor inundan mi frente, miro mis manos huesudas y sé que puedo llegar a esa frontera perdida, aquella que todos nos prohibirán, y entonces la realidad queda en evidencia frente a la obviedad de esa tercera opción. Me levantaré la mañana siguiente y reiré, reiré porque ya sabía exactamente todo lo que tenía que haber pasado. Sabía que nunca iba a estar satisfecho, sabía todos los errores que debía cometer, sabía exactamente la serie de jugadas que iban a producirse, sabía el dolor que iban a acarrear. En ese mundo sin normas, importa tan poco la realidad. Me ducharé, me vestiré y saldré a pasear, encerrado en mi cuarto, ese de claustrofobicas e inexistentes paredes, la tercera opción que desafía a la norma. Sonreiré sin estar satisfecho y dejaré que el veneno siga fluyendo por mi venas. Me encanta ese veneno. 

Quien quiera entender, que entienda. 

Slowday

Estoy tumbado en la cama, gritando, dando golpes contra las paredes, sin recibir más respuesta que un débil eco. No sé lo que habrá detrás de esas paredes, y si lo sé prefiero ignorarlo, obcecado en mantenerme en este agujero oscuro y sucio. Me incorporo y sigo chillando en una lengua que deformo lo suficiente para que mi cerebro no pueda interpretarla. Un hilo de vomito se desliza por la comisura de mis labios y sigue descendiendo, mientras partes de su amorfidad se desprenden para salpicar la pared, hasta reunirse con una gran mancha en la camiseta. Dejo fluir mis ánimos para que se confundan entre ellos y se pierdan en su indefinición. Me arranco la camiseta manchada de vomito y babas, me arranco los calzoncillos manchados de semen ya seco, me arranco la piel hasta que el dolor no me deja clavarme más las uñas. No he conseguido arrancarme ningún cacho importante, lo poco de piel que se ha desprendido reside bajo las uñas. Presiono contra mi nueva cicatriz y bajo su costra empieza a salir pus obscenamente amarillento. Doy vueltas en la misma habitación, cada vez más rápido. tengo que salir, tengo que salir. Pero como? Hacía donde? No encuentro la puerta. Palpo las paredes. Nada. Vuelvo a tumbarme en la cama. Hundo la nariz en las sabanas. Huele a mujer, huele a sexo. Me incorporo a cuatro patas sobre la colcha y atrapo con mis dientes la parte más húmeda de esas sabanas, hago que mi lengua saboree cara poro ese tejido, dejando que mi saliva se deslice, lentamente, empapándola aún más. Estoy empalmado. No sé cuanto tiempo permanezco en esa postura, pero sé que no estoy solo. No puedo verles, puedo sentirlos, sus voces son silbidos que se mezclan con mis propias palabras. Llega un punto en que no puedo más y empiezo a vomitar. Es un vomito violento, cuando no queda más sustancia, se dedica a salir liquido, y más liquido. Poco a poco este se va oscureciendo, primero amarillento como el meado, luego se va tiñendo de rojo hasta que acaba negro. Finalmente, me quedo vacío y me desplomo sobre ese liquido, ese que es tan propio que nunca lo reconocemos. Esa mierda debería estar dentro no fuera. Da igual, cuando me levante seré otra persona.  Arqueo mi espalda y retraigo el morro para dejar al descubierto mis dientes. Lucharé hasta el final. La inmundicia está de mi parte, y los fantasmas nunca podrán asimilar el olor a putrefacción de toda la mierda que he sacado de mi interior. Mis ojos brillan como hacía años que no brillaban. He tenido que morir para volver a vivir. Nacemos para morir, vivimos para follar. Ahora puedo verlos, pero solo de forma periférica, lo cual no me impide ver esa mirada fría y muerta desde el otro lado. Hay una mirada fuera de las paredes, es acusadora. Me culpa del daño que me hago? La sangre se mezcla con el pus y la bilis, la comida del día anterior y el semen. Solo necesitaba eso. Grito, grito con todas mis fuerzas. Por fin se callan los fantasmas. ya no oigo ni tan siquiera el roce de sus largos cabellos albinos, ya no siento sus miradas sobre mí. Solo una, terrible y seria, permanece desde el exterior. Me incorporo lentamente, mantengo la mirada, aunque sé perfectamente que mientras permanezca encerrado en esta habitación poco importará. Cuanto daño puede hacer algo que no puedes tocar. Alargo la mano con toda la dulzura con la que puedo cargarla. Escondo los dientes y no puedo evitar que se me salten las lagrimas, a pesar de estar seco. Dejo que poco a poco el brillo vaya desapareciendo y le doy la espalda. Cojo los tejanos manchados que hay por el suelo y busco el tabaco en sus bolsillos y una vez hecho los suelto, salpicando estos al caer. El olor es insoportable. Arrastro una silla hasta el rincón más alejado y allí me siento, con cuidado ya que tengo bastantes heridas que escuecen cuando las apoyo contra el respaldo. Me enciendo un cigarrillo y le doy un par de tragos a una botella medio vacía de vino. Intento pensar. El silencio pesa pero consigo reunir algunos pensamientos perdidos por mi cerebro. Nada cambia, todo es. La mirada sigue ahí, pero consigo darme cuenta de que ni siquiera mira hacía aquí. Le doy un trago más al vino y luego lanzo la botella contra ella. Esta desaparece en el infinito. Este día no acabará nunca. tal vez también desaparezca en el infinito. Consigo ver la puerta, pero estoy demasiado cansado para abrirla. Creo escuchar a alguien que se acerca, se para ante ella y luego se aleja, tal vez asustada por al mal olor que se filtra bajo ella. Luego silencio... un silencio eterno y dulce. Tan dulce y terrible como la muerte. Los fantasmas siguen ahí, silencioso, observando. Atados a mí. No los soltaré. Me quedo dormido.

Sigo Vivo

Esta mañana desperté en un hospital. El alcohol aún corría por mis venas, no veía claramente y por más que busqué no hubo forma de encontrar mis gafas. Vino un joven con una bata blanca y volvió a preguntarme si tenía alguna alergia. Me pidió mi DNI y lo saqué con cuidado del bolsillo trasero de mis tejanos. Desapareció tras la cortina y pasaron varios minutos antes de que volviese. Antes entró una enfermera y me dijo que las personas que habían venido se habían marchado hacía media hora, cosa curiosa porque recordaba haber llegado en una ambulancia. No lo había visto, pero la había oído, y esos son los únicos recuerdos que pude procesar anoche. Volvió a entrar el joven y me animó a ir al baño, cosa que hice a gusto por mucho que me costase incorporarme y caminar en linea recta hasta la puerta de los servicios. Él se quedó en la puerta mientras yo meaba y me lavaba la cara. Necesitaba el agua fresca de ese grifo gastado, necesitaba pasármela por la cara para poder ver si reconocía ese rostro difuso al otro lado del espejo. Me agarré con fuerza a la pica y mantuve la mirada hasta que, abriendo la puerta, me preguntaron si ya estaba. Volví hasta mi cama pero esta vez me senté en una silla que había al lado de la mesita donde se encontraba mi chaqueta y mi carnet de identidad. Ahora fue un hombre de edad el que abrió la cortina, equipado con su bata blanca. Reiteró en el empeño general para saber si tenía algún tipo de alergia y yo simplemente le dije que tenía reacciones alérgicas cutáneas debido al estrés, cosa que remediaba, dependiendo de las temporadas, con Antarax. Se fue, dejando esta vez la cortina descorrida, y pocos minutos más tarde volvía el joven para indicarme la salida. Lentamente, me incorporé, guardé mi DNI, me puse mi arrugada chaqueta y pregunté por mis gafas. No sabía nada. Me acompañó unos sorprendentes pocos pasos hasta la salida, me señaló la estatua de colón y me dejó ir, haciendo eses. Era una soleada mañana... un domingo por la mañana, cuanto hacía que no me paseaba un domingo por la mañana? Me puse las gafas de sol que encontré en el bolsillo de la chaqueta y me tambaleé como pude hacia la estatua de Colón. No sabía donde estaba, pero aún así seguí caminando. Y seguí caminando una vez encontré las Ramblas, y las subí a pié, en silencio, buscando en mis bolsillos el tabaco. No encontraba el paquete de Winston, así que me conformé con abrir el de Pal Mall que tenía por abrir. tampoco encontré mi mechero bic así que paré en un kiosko para comprarlo. 1 euro. No había ni un alma en la calle, y pocos transeúntes me encontré por el camino... ni tan siquiera tenía que pararme en los semáforos. Donde estaba todo el mundo? No me importaba. Caminaba haciendo eses, con mis gafas de sol azules y sin graduar, con una coleta mal hecha, sin afeitar, con un cigarrillo colgando de los labios, la camiseta manchada del vomito de anoche y una larga chaqueta negra de cuero completamente arrugada. Me miré a las manos, cuando ya estaba a la altura de Aragón con Urgel, intentando localizar un pinchazo en alguno de mis dedos, uno de los pocos recuerdos de ayer noche, cuando me tumbaron en la cama, también recuerdo que me pusieron una pinza en otro dedo y me colocaron un manguito en el biceps de esos que se utilizan para medir la tensión. Finalmente localicé un casi imperceptible punto rojo en el dedo índice de mi mano izquierda, que fue en la misma en que me colocaron la pinza. Traté, en lo que me quedaba de camino, de reconstruir los acontecimientos, aunque nunca se me han dado bien los puzzles y contando que la única herramienta sensorial que me funcionaba en aquella situación era el oído. Recordé que a las once estaba en mi casa, tumbado en el sofá, escuchando a los Nine Inch Nails, con un vaso de leche relleno de tequila y con un purito café crème. Luego me calcé y salí de casa... el resto se volvió borroso. El primer bar, el segundo bar, cervezas, copas, más cervezas, más copas, el estomago vacío... Todo estaba preparado para que, cuando me encontraba en la calle, rodeado de gente a la que solo podía identificar por las voces, sin ponerse de acuerdo sobre tumbarme o dejarme con la cabeza erguida, pensase que ya había tocado fondo. Más o menos me hice una idea sobre lo que pasó y cuando subí en el ascensor y me deshice la coleta, me dí cuenta de que la goma que utilizaba para sujetar el pelo no era mía. Tendría que preguntarle a alguien que es lo que pasó realmente, pero mientras, me eché en el sofá y me dormí deseando que todo hubiese sido un mal sueño.

Capitulo 7

"Dime que me quieres" Solo necesité eso. Acaba de despertarme en su habitación, como tantas mañanas desde hacía dos meses. El sol de un domingo a mediodía se filtraba entre las persianas obligándome a entrecerrar los ojos. Respondí, como de costumbre, con el silencio. Ella sonreía como la primera vez que nos vimos mientras clavaba sus ojos en mi cara desencajada y enrollaba el pelo de mi pecho en el índice de su mano izquierda. No era un bellezón, pero tampoco era fea. Había algo en su cara que oscilaba entre la tristeza y la alegría dependiendo del ángulo desde el que se la mirase. Desde el mío, en ese momento, solo se podía apreciar alegría. Cuando sonreía de esa manera sus dientes emergían con fuerza en un dulce contraste con su piel oscura. Todo en ella era dulzura. Sus gestos pausados y seguros, su voz suave y aterciopelada, su mirada inocente... incluso el tacto de sus grandes pechos era dulce. Me dejaba llevar. Ella envolvía mi cuerpo inerte con caricias y besos.

Pero tuvo que volver a pedirme lo mismo, por enésima vez. Yo había tenido una mala noche. Lo suficientemente mala como para no soportar exigencias. No me gustaba que me exigiesen mentir. Desde que la había conocido siempre le había dicho lo que quería oír, pero nunca le había dicho algo tan fundamental y sencillo como lo mínimo que se exige a alguien a quién has dado tu amor. No la quería, la necesitaba, pero no la quería. Era un mendigo de amor y ella me había alimentado con todo el suyo. Había sido como una bendición en un momento en que todas las salidas me quedaban vedadas.

Me incorporé en silencio sobre la cama. Ella, intrigada, se irguió silenciosamente a mi lado. Yo miraba hacía ese infinito que tantas veces en mi vida me lo había hecho perder todo y ella intentaba inútilmente llamar mi atención clavándome la mirada en la misma mejilla donde momentos después colocó su mano. Así permanecimos lo que para algunos es un minuto y para otros una eternidad; esos momentos perdidos en el limbo que carecen de las reglas temporales que rigen nuestras vidas. Finalmente aparté su mano y escudriñé el suelo buscando mis calzoncillos.  Una vez localizados me alcé para alcanzarlos y vestirlos mientras ella, con los ojos vidriosos, hacía mil y una preguntas. 

No recuerdo cual de ellas fue la que me hizo estallar. Creo que ni siquiera se trataba de una pregunta en concreto sino de un ruido chirriante que mi mente interpretaba insoportable. Empecé a explicarle lo que me pasaba, o al menos eso creía hasta que me dí cuenta de que simplemente le estaba chillando. No quería que las cosas fuesen así y mi forma de expresarlo fueron las lágrimas. Ella salió de la habitación dando un portazo tras de sí y yo permanecí en silencio, escuchando como me insultaba entre sollozos desde el baño, a solo una pared de distancia. Me gritó todo lo que merecía que me gritase y cuando calló lancé mi puño contra la pared, con todas mis fuerzas, impulsado por una fuerza que solo nace en nuestro estomago y que permanece caliente aún cuándo mil dardos de fría electricidad penetran en los nudillos, alargándose por el brazo, dirección al hombro, cebándose especialmente en aquellos organismos que segregan lágrimas y gritos. Nunca he sido demasiado fuerte así que el boquete de la pared de yeso no fue demasiado espectacular pero si lo suficiente ruidoso como para sólo alcanzar a oír ese sonido tan particular y desagradable que produce la nariz al absorber los mocos filtrarse por la pared.

Mis nudillos estaban ardiendo, casi tanto como mi estómago. No sangraban pero estaban rojos y producían un insoportable dolor cuándo intentaba forzar los dedos para intentar recoger el resto de mi ropa de el suelo de su habitación. Cuando tuve todo en mis brazos me dirigí hacia el salón y al dar dos pasos sentí como se adhería a mi pie algo pegajoso que acababa de pisar. Seguí el camino con aquello pegado al pie hasta llegar al sillón del salón, donde dejé todas mis cosas. Entré en el cuarto de baño y la vi sentada en el suelo, al lado del retrete, desnuda, con la cabeza escondida entre sus brazos. La cogí por los antebrazos haciendo ademán de levantarla pero ella se resistía. En aquel momento no disponía de demasiada paciencia así que tiré con fuerza hacia arriba a pesar del dolor en mi mano. Apenas alcancé a elevarla unos centímetros del suelo y su culo volvió a entrar en contacto con las frías marquesinas azules. Tiré otra vez, con más fuerza, tanta que al empotrarla contra la pared tuve que soltarle de un brazo.

Lloraba, su cara estaba desencajada. Nunca había podido ver esa expresión. Es una de esas expresiones que adapta la cara y que solo deja verse en ocasiones muy especiales. Igual que un orgasmo, esta era una ocasión especial. "Porqué me haces esto?" Repetía una y otra vez, dejando salir las palabras a través de una cortina de mocos y babas. Agarré su cabeza con mis manos y ella se puso histérica. Empezó a darme patadas, a arañarme y golpearme en el pecho, pero a pesar de no er demasiado fuerte, si que lo era más que ella. Acerqué mi cara a la suya y le dí un beso en la frente, luego la solté, me dí la vuelta y salí por donde había entrado.

Ella seguía de pié, desnuda, apoyado contra la pared del cuarto de baño, al principio permaneció en silencio y luego empezó a insultarme, cada vez con la voz más alta y aguda. El insulto que más repitió fue "hijo de puta". Cogí mis cosas y salí del apartamento, cerrando con cuidado la puerta detrás mío. Bajé por las escaleras hasta llegar al cuarto piso. No se oía un alma. Apoyé mis cosas en los escalones de mármol y empecé a vestirme. Ahí me dí cuenta de dos cosas, una es que me había dejado un calcetín y la otra es que llevaba pegado un condón en la planta del pie. Me puse la bota encima del pie desnudo, lancé el condón por el hueco de la escalera y seguí bajando hasta alcanzarlo.

No había nadie en la calle. Tal y como ocurre todos los años, en semana santa la gente huye de la ciudad, cosa que aproveché para disfrutar del sol y bajarme hasta el puerto. Me crucé con una fuente y aproveché para lavarme la cara y las manos. La mano derecha empezó a escocerme y me dí cuenta de que tenía un par de cortes a la altura de los nudillos. Nada espectacular, simplemente molesto.  

Una vez llegado al puerto tuve que encontrar un banco lo suficientemente alejado de los dos ocupados por vagabundos ya que el olor a amoniaco no me dejaría seguir con mi propósito. Este no era otro que sacarme una bota y dejar que mi magullado pie descalzo tomase el aire y se recuperase de los roces del cuero y cerrar los ojos mientras el olor salado del mediterráneo penetraba en mis pulmones. Sólo mis gafas de sol me diferenciaban de los ahora cuatro vagabundos que dormían en los otros bancos.

No sé durante cuánto tiempo me sumí en los dominios de Morfeo ya que al despertar pude constatar que no llevaba reloj. Me lo había dejado en aquella hortera mesita de noche, al lado de un despertador con la cara de Marilyn Monroe que pertenecía al sujeto de mis sueños. Había soñado con ella, son su sonrisa, con sus lágrimas. Ella estaba desnuda, preciosa, apetecible, pero por encima de todo, estaba triste. Su tristeza borraba cualquier vestigio sexual de sus atributos. Lloraba en un plano incierto. Ni siquiera podía asegurar que se tratase de ella.

Me encendí un cigarrillo y dejé que mi mirada se perdiese en el horizonte. Había sido cruel, había sido despreciable; ella no merecía lo que le había pasado. Solo cometió un error: quererme. Cuándo vi que el cigarrillo estaba a punto de extinguirse alcé rápidamente el borde de mi camiseta y lo hundí en la carne de mi barriga. Apreté los dientes y me saltó una lágrima mientras retorcía la colilla y la hundía con toda la fuerza de la que era capaz mi mano izquierda y mi voluntad. Cuando empecé a sentir el olor a pelo quemado dejé de apretar y lancé a lo lejos, dirección al mar, los restos de mi herramienta. Esbocé una sonrisa al recordar la cara que puso ella cuándo vió las marcas que lucía bajo la camiseta. No pude evitar que esa sonrisa se convirtiese en una ruidosa carcajada. Me sentía muy bien, a pesar de que lo siguiente que hice fue llevarme a los dedos a los dientes y comprobar lo peligrosamente que bailaba uno de ellos en su prisión de carne. Todos estamos atrapados por la carne.

Lo único que pensé al levantarme fue que tenía ganas de darme una ducha.

Mundo Feliz

La belleza está sobre valorada, de igual forma que la felicidad o la vida misma. Somos la mayor casualidad, condenados a no entender que nuestro único dios es el azar. Entre la mierda nos organizamos, creamos nuestras barreras, flagelando una naturaleza que no acabamos de entender del todo, buscando nadie sabe bien el qué. Pero la gente se cansa de buscar, tal vez negando el único instinto puramente exclusivo de nuestra especie: la curiosidad. Es curioso lo mal montados que estamos, para que dos instintos actúen de forma tan contradictoria. Resulta que el aguante del ser humano no soporta la curiosidad infinita que comporta nuestra existencia, por lo tanto seguir ese camino lleva a enfrentarse contra el instinto de supervivencia puramente animal. Somos extremos, arriesgamos, jugamos con las normas. Sin embargo, hay un momento en que todos deben decidir entre los instintos por los que regir su vida y por lo tanto construir alrededor de ellos un sistema que lo permita adaptar a su realidad social, dicho sea de paso, esta está creada sobre los sistemas mayoritarios. Primera falacia democrática. Y la mayoría es la que decide como tiene que vivir la totalidad. Para ello crearon su moral, y vivir al margen de la moralidad, de los principios, de las bases de ese camino hacen que los del otro sufran rechazo. Porque es imposible que ambos caminos puedan convivir. Es más fácil guiarse por el más antiguo y tradicional instinto de supervivencia, acomodarse a un sistema de estancamiento intelectual. Pero los seres humanos necesitamos esos sistemas, por lo tanto en el otro camino deben crearse igual, adaptándolos a la base sociologica de la totalidad. Por muy solitario que se sea, el lobo necesita al lobo y por ello su sistema, el que también ha servido de base para generar el pensamiento que le permita la huida, contiene los mismos fallos que los del otro camino. Como una justificación interna que no deja de ser otra mentira para poder soportar lo insoportable, aunque tan sucia como la de la felicidad, y mayor en mezquindad debido a la propia consciencia de la artimaña empleada. Como animales sociales que somos, lo normal sería que aunque en minoría, los disidentes se juntasen, pero su disidencia se basa en una naturaleza individualista tan fuerte que les impide formar grandes grupos. Tal vez encontrarse entre unos pocos, compartir ciertos aspectos de sus vidas pero siempre condenados a abandonar su camino juntos o seguir su camino en soledad. La falta de fuerza que tiene el individualismo frente a un colectivismo rabioso y consciente de su poder le permite doblegar fácilmente cualquier disidencia. Sus valores, su moral, sus cánones de belleza, sus leyes, sus normas, su camino. Cuando no existe dualidad, el camino es muy fácil, pero los disidentes se ven obligados a caminar por dos caminos, deben estar pendientes de la realidad social impuesta y al mismo tiempo atender a su necesidad básica, ocultándola de la mayoría por poder resultar una aberración a sus ojos. Dicen que hay que ser un gran jugador para poder convivir con esa doble vida, pero esto no se elige, no lo elige la gente que tiene capacidad o preparación para soportarlo, sino que te toca. Y cuesta mucho poder compartirlo con alguien más. Afortunadamente, si la fortuna le sonríe a uno, se puede contar con otra gente en la misma situación que ayuda a superar ciertos momentos de duda, gente que entiende cada uno de los pensamientos nacen del no saber sobre la corrección de los pensamientos. No se trata de gente que posea la verdad absoluta, sino que permite eliminar la idea de soledad, patente en esos dolorosos primeros pasos. Pero su naturaleza individualista hace que tampoco su viaje se detenga para ayudar por mucho tiempo al nouveau né, si este último no es lo suficiente hábil, pronto se queda atrás. Pero por muy hábil que se sea, la turbulencia entre las dos vidas, siempre suele acabar alejando a unos de otros. Tal vez también se podría añadir que estos acaban aprendiendo a construir máscaras para defenderse de los supervivientes, la mayoría desatada que busca a los cabezas de turco para justificar los errores de aquellos principios que ya construyeron mal desde el principio, pero se acostumbran tanto a llevar máscaras que muchas veces olvidan sacárselas entre ellos, por eso muchas veces no se reconocen, o caen en equívocos, tendiendo pues al mayor distanciamiento y a la desconfianza. 

Puede que esto no sea más que una justificación para hacer soportable una forma de ser. Otro sistema u engaño. En todo caso, el hecho que no sea del todo convencional hace que merezca mínimamente la pena.

Por fín, ese momento tan esperado

Por fín, ese momento tan esperado

Diosss. Qué gusto. Ya había olvidado a qué sabía el el dolor! Me encantan las ampollas, reventarlas y ver como el liquido amarillo se desliza sobre la piel blanca, pura, inocente... Fuimos los deseos de alguien, nacimos con el cariño o el odio de ser o no ser deseados, pero aquí estamos. Vuelvo al altar en el templo de la carne, aquel que siempre acabo por coronar. Soy non grato y bienvenido. Qué haría yo sin esta violencia? Qué haría si no volviese a sentir el férreo sabor de la sangre en la boca? La destrucción del cuerpo y del alma, la sublimación del arte en todos sus sentidos. Sexo y muerte, lo básico, lo podrido, lo olvidado. Qué emoción, volverlo a sentir después de tanto tiempo dormido. Volver a golpear las paredes con los puños sin soltar más lágrimas que las que producen esos pinchazos de dolor tan placenteros. Eso es, llorar de puro placer. Cada vez más oscuro. No es una maldición, es un don, tal vez la única virtud real con la que podamos nacer. Aceptar la propia oscuridad y dedicarse a destruir al prójimo, porque este no merece un destino mejor. Y volver a reír, y que resuenen las carcajadas. Las carcajadas de la locura, las carcajadas de la cordura, las carcajadas de un mundo donde no hay arriba ni abajo. No hay tiempo para recrearse en el sentido de una vida sinsentido. Disfrutar, disfrutar del placer, de la desdicha, de la miseria. Agradecer porque a los demás les pasen cosas horribles, porque en el fondo deseo que sea a ellos a quienes les pase en vez de a mí. Regodearme en mi egoísmo, alzarme como monumento de todo lo odioso, todos los tabús, lo incorrecto, lo recriminable, lo punible. La verdad no está en el lado bueno o el lado malo: la verdad está saliendo del camino de la seguridad, del camino que toman los demás. Correcto o incorrecto, solo el hecho de salir ya te dará ventaja. Siete trompetas para un apocalipsis, y siete dedos tendré cuando me corte uno. Las matemáticas son moldeables, no son reales y nadie lo ve, porque desafiar a la lógica máxima restaría de sentido todas y cada una de nuestras acciones. Las tripas, ahí está todo, la base para seguir con vida, actuar por impulsos, ser un indeseable, coger lo que es mio, lo que siento mio y dañarlo todo lo posible. Causar ese dolor para poder compartirlo. Ohhhh. Y luego ver su cara cuándo lo descubra. Ser un lobo, un lobo de verdad, de los que muerden hasta matar a la presa. Estaba dormida la bestia, mordía y le aterraba comer, pero vuelve a despertar. No puedo ni tan siquiera d, escribir estas sensaciones que creía largo olvidadas. Dos años de letargo, sedado por la pura auto condescendencia. Pero ahí están de nuevo, preparados para salir. Nunca elegimos el momento, abrimos las puertas con la llave de la carne, sale del pus, del semen. Sale de nuestros ojos, donde antes brillaba la luz. Cuando todo se queda vacío, entonces, y solo entonces, podemos volver a ser nosotros mismos, nuestro yo real, sin máscaras, sin ataduras. Capaces de todo el daño del mundo, capaces de ser repudiados por todas las manadas. tengo la piel de gallina, tengo sangre seca en los labios, tengo una ampolla a punto de reventar. Sus pinchazos ya duran demasiado. Presiono con la lengua sobre ella hasta que revienta y lamo todo el liquido que sale de ella. Asqueroso. Me encanta. HH estaban dormidos, nunca supieron ver el alcance de su don. Demasiada quietud, demasiado silencio, solo el goteo de la sangre, como el agua de un grifo mal cerrado. Y ahí nace: heridas mal cerradas, porque somos abortos nunca destinados a vivir estas vidas, demasiado conscientes como para poder apreciarlas, demasiado temerosos como para poder quererlas. Pero siempre que quede sangre, ahí seguiremos. No depende del sexo, no depende de la edad: he visto esa mirada en varones de 84 años, en mujeres de 30, en niños de 18. está ahí, el estigma de Caín, el secreto inconfesable, la podredumbre de esas almas. Ese reverso tenebroso, más despreciable que la doble vida de un pederasta, más asqueroso que verle la polla a un travesti. Los monstruos son las pesadillas de nuestro tiempo y algunos hemos tenido tantas pesadillas que nos erguiremos como los mayores monstruos. No tan románticos como Annibal Lecter, no tan estéticos como Lestat, no tan atractivos como Drácula. Pero si más incómodos por el simple hecho de no reunir esas características que hacen tan atractivo ese lado oscuro, porque cuando vives tan abajo, los valores de la superficie dejan de tener sentido. Primero se miran con curiosidad, y se convive con ellos, hay quién se adapta a ellos de por vida, pero siempre lo reconocerás por la mirada, verás que se quedó vacío, que nunca estuvo hecho para llevar la vida que pretende llevar. Dejó que se le acercasen personas, y llegó a quererlas, pero las maltrató y siempre supo que era diferente, llegando a confundir esa diferencia con la superioridad. Trece golpes, trece es el doble de siete. 13x2=21 Tan simple como eso. Ni siquiera es un grupo cohesionado, son personas dispersas por el mundo, que llegan incluso a odiarse unas a otras, errando como fantasmas. Aunque la mayor parte de las veces ellos no lo sepan. Antes creía que poseían un brillo especial, pero descubrí que ese brillo no depende de la bestia. Aprieto el dedo en la llaga hsata que me saltan las lagrimas y no puedo evitar reírme. Es tan ridículo, la vida es tan ridícula. Disfruto con esto,si. Disfruto muchísimo. Vamos a acabar con la cultura, con la bella, con la corrección, con la moral, con la historia, con la vida, con el planeta. Nos programan para ser aceptados socialmente, pero siempre podremos contar con unos pocos espíritus, libres, vapuleados, odiados, y siempre con la sonrisa en la boca, aguantando hasta el final, hasta que sus cabezas se divorciaron del resto de sus cuerpos. Porque aprendieron a vivir con sangre, aprendieron a disfrutar con ella y su final estuvo escrito con ella. Pero esa sensación el la boca del estómago, esa misma sensación que despierta con violencia, no la cambiarían por nada del mundo. Igual que yo no la cambiaré. Tal vez la única cosa realmente auténtica que pueda sentirse en este mundo para zombis. Si. Soy egoísta, soy un desperdicio, soy violento, ruin, mezquino, mentiroso, deleznable, hipocrita, voluble, cobarde, pervertido, masoquista, sádico, rastrero, grotesco... y me encanta. Este es mi mundo, soy así y me parece que no lo voy a cambiar por nada en este mundo.

La vida está sobrevalorada.

Arráncate la sonrisa de la cara, por favor

El eterno retorno, decía Niestzche, en que la levedad de las acciones era proporcional a la reiteración de estas. Podría decirse que poco a poco, a medida que pasa el tiempo, las mimas sensaciones que provocaban algo, dejan de emitir el mismo fulgor, así como las rayas de un árbol dejan de tener importancia a medida que engrosan y que nos vamos haciendo de piedra a medida que aprendemos a ser fuertes. Es frustrante saber que a medida que vuelvo a caer otra vez en el mismo punto poco a poco esos sentimientos serán tan leves que cuando pueda disfrutar de otras cosas no podré sentirlo de la misma manera. Cada vez la caída es menos violenta, pero si más oscura. Más oscura en el sentido de la consciencia de la levedad. En esos casos, solo tengo dos enemigos: yo y la gente en quién confio. Tal vez estos últimos estén consiguiendo que desarrolle una profunda desconfianza hacia todo, y en especial hacia mi, y hacen que sienta odio hacia ellos. Odio porque en vez de decir la verdad me dicen lo que quiero escuchar, me dicen todo lo bueno que creen ver en mi en vez de intentar descubrir que no vale la pena, y que animarme hará que me atreva a lanzarme sin miedo, y a hacerme daño, reiterándose la situación mil y una veces, hasta que deje de confiar en ellos. Ahora da igual: otra marca más escrita en fuego, al lado de las otras. Hoy es algo porque todavía duele, porque aún siento sus pinchazos, pero dentro de pocos días, solo la recordaré por la molestia de la cicatrización, y dentro de unos meses la habré olvidado, junto al resto de marcas, fría, carente de identidad, de recuerdo, de sentimientos. Y es que solo así se puede salir adelante, solo negando lo que las cosas significan, porque intentar recordarlas solo lleva por un camino al que es preferible no asomarse porque ya sé donde conduce. Entonces seguiré odiando más a esa gente que seguirá insistiendo en que siga luchando, porque ya sé a donde llevará una nueva lucha. Ya lo dije hace un tiempo: porqué no tirar la toalla? Porqué condenarme a seguir repitiendo los mismos pasos? A seguir jugando en mi contra? Tal vez porque me gusta lo que hay ahí dentro. No aquello que está podrido, sino aquello por lo que me levanto cada mañana, ese deseo de sentir y exprimir esos mismos sentidos hasta el tuetano. Algo que la gente ha aprendido a suprimir de su interior, de tal forma que encuentras a muy pocas personas donde poder percibir ese brillo, algo tan especial, que los hace diferentes de otras personas. Ahí es donde puedo hacer sintesis de mi teoría. Antes creía que la gente que tenía ese brillo caminaba por un camino paralelo al resto, y me ha costado aprender que ese brillo es innato y no afecta para nada en las decisiones de las personas. Eso dificulta más la tarea de acercarse. Pero no nos vayamos por las ramas. Ante todo me gustaría dedicar unas palabras a mis padres, a todos a los que he llamado amigos y a gente simpática que he conocido en mi vida, a toda la gente que me ha apoyado, que me ha enseñado, que ha estado a mi lado, que me ha querido: IROS TODOS A LA MIERDA. Habeis visto lo que no existe, y lo que es peor: me lo habeís hecho ver a mí también y eso es algo que no os perdonaré nunca. Cuanto antes se acepte la propia naturaleza, menos vulnerables seremos a nuestro entorno, y si he sido vulnerable ha sido por mi culpa, pero en gran parte también vuestra. Para mí ya tengo mis propias palabras, me he estado echando la culpa de todo lo que me pasa, y de todo lo que les pasa a los demás, siempre he aguantado estoicamente, siempre he soportado, pero llega un punto en que no puedo tampoco aguantar todo el peso bajo los hombros: siempre me encuentro sucio y os veo a todos demasiado limpios. Me he tragado marrones que no me importan y que muchisimas veces ni tan siquiera he merecido, he aguantado los problemas de otros y dejado de prestar atención a los mios propios. Y el resultado es este: sentirme siempre mal. Es invariable. Estoy cansado de arrepentirme por creer en mí, estoy cansado de que me digan que debo seguir haciéndolo. Luego me veo obligado a generar engaños para aguantar los resultados de batallas que nunca he tenido la capacidad de librar. Con amigos así, prefiero enemigos, al menos ya sé a lo que atenerme.

Pero claro, no es justo echar la culpa a los demás, yo también la tengo. La tengo porque la inseguridad inherente a mi ser me ha hecho creeros, porque quería creeros, quería pensar que realmente valía la pena ser como creía que era. Nada, siempre tengo que arrepentirme. La vida no es matemática, pero el cerebro si, por lo tanto cuando las ecuaciones dejan de tener sentido es que algo está fallando, y me odio por no haber tenido vista suficiente como para darme cuenta. Cierto es que cuando uno ve veneno en las palabras de la gente que ha formado su entorno social favorable suele decirse que padece paranoia, cierto es que ir basculando de un extremo emocional a otro es llamado histeria, cierto es que llegar a sentir algo con demasiada fuerza es llamado obsesión. Y también es cierto que muchos médicos han constatado que cuando se descubría un error en diagnosis del VIH, la gente no se alegraba de saberlo porque había configurado su razón de ser en base a esa enfermedad. He aquí, en pocas palabras las principales antítesis de  mi forma de ver la vida. Tal vez de una forma un poco criptica pero no imposible de descifrar. De todas formas, nadie tiene una forma de verla que no acepte antítesis, es más, si veo las cosas de esta forma es porque el resto carecen aún más de sentido, la cuestión es lo ciega que pueda estar la persona con tal de creer en ello. Una ceguera a la que no soy inmune, pero que me ha permitido ver muchas veces algo realmente auténtico. Y seguiré queriéndo verlo, y seguiré cayendo, y volveré a levantarme. Creo recordar que era así como describía la mitología griega al Tartaro. El eterno retorno. Curioso. Al menos es positivo darse cuenta de la situación.  Casi gracioso.

PD: Es una enorme broma. Al fin y al cabo, si no nos lo tomamos así, si nos regodeamos de nuestros propios errores...

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Mejor... nada

Mejor borrar lo escrito, no sea que me arrepienta.

Segundo Acto

Segundo Acto

No consigo dormir. Mis parpados se caen pero mi cerebro no deja de dar vueltas. Como en esos momentos en que sientes la mirada de los fantásmas clavadas en la nuca, aunque sepas que si te giras tan solo verás una cortina de humo. Realmente existitó Euridice? Bonita burla que te haces a tí mismo. El pensamiento en cuestión tiene que ver con una partida de ajedrez, una partida que sé como ganar pero que no pretendo ganar, porque en este mundo las cosas sencillas son las más complicadas y algunos estamos condenados a complicarnos la vida. Los movimientos están claros, sé que decir, sé qué hacer, sé en qué momento hacerlo: solo tengo que mover las piezas con decisión. Sin embargo... eso me conduciría a la victoria, y no es lo que quiero. No quiero ver las cosas como una partida, no quiero ganar con movimientos estudiados, quiero poder soltarme al vacío, sentir ese mismo vacío en la boca del estómago, sentir a mi alma escapar a través de mi boca, mientras mi cuerpo se pudre, poco a poco, gris y triste, con la barba mal afeitada, la mirada perdida y un pitillo con dos dedos de ceniza colgándo descuidadamente de la comisura de los labios. Donde está la vida? Acaso es vida la suceción de acontecimientos que pueden planearse, organizarse y prevenirse como las jugadas de una partida? Si sé como ganar, también sé donde llegará esa victoria, porque incluso después de jugar la partida esta te acompaña, los movimientos de las piezas son esos acontecimientos anodinos y previsibles, palpables como un mueble viejo carcomido por las termitas, en el que al apoyarte descubrirás, si la caída no es lo suficientemente dolorosa, que lo estabas haciéndo en un pedazo de tronco bien decorado, pero hueco y sin vida. La gente se apoya en esos muebles: son su alimento, su sustento. Cuando un beso te sabe a cartón te das cuenta de que ese no es el camino que va a llenarte, que ese resultado por el que has estado jugándo no es tu objetivo. Se trata de algo que se encuentra más allá, algo lejano y remoto, perdido dentro de uno mismo, algo que se escape a la rigidez de las normas del juego, inocente... No, perdón, inocente no, ya que suele ser muy oscuro la mayor parte de las veces, y traer consigo la desdicha y el sufrimiento. Pero es auténtico, y eso es lo que le hace valer la pena. Cuándo lo ves no te importa que Euridice en realidad viva perdida en tus neuronas, no importa porque es la llave que te hace avanzar otro paso más en el camino. Por eso he decidido jugar en mi contra, porque cuando lo encuentras no puedes permitirte arreuinarlo, convertir su vida en cartón, hacer que forme parte de esa partida mundana y previsible que ya juegas a diario y que te mata poco a poco. No creo que tire la toalla después de todo, al menos no tan pronto. No debería pensar en hacerlo cuando estas cosas se complican porque, al fin y al cabo, son lo que hacen de la vida algo por lo que mantenerse vivo, son las que hacen que te sientas vivo, aunque sea a base de dolor... un dolor amargo, muy amargo, tal vez el mayor que nunca se pueda sentir con el cerebro, pero es lo único que hace que te olvides de las partidas, es el que te muestra cual es la vida que brilla tras este mundo que se empeñan en hacernos ver como real. Es muy tarde para ello, y tal vez nunca sirva de nada, pero voy a hacer esos movimientos que debí hacer en su momento, en vez de dinamitarme el camino:
"Si, hay que seguir adelante, porque todos los fantásmas en el fondo no hacen más que vivir con nosotros, y lo seguirán haciéndo mientras los alimentemos. No hablo de olvidarlos, sino simplemente no dejarles hacerse demasiado fuertes; al menos no lo suficiente como para que sean ellos los que tomen las riendas de nuestras vidas. Está todo en nuestro interior y somos lo bastánte fuertes como para que se amolden a nuestra vida. Pero siempre va bien sentir sus miradas, porque nos recuerdan quienes somos, y hay algunos de nosotros que por mucho que nos esforcemos en acallar sus voces, siempre sentiremos sus miradas clavas a nuestras espaldas. No es facil, pero también alegrate de poseer la sensibilidad como para mantener vivos todos estos sentimientos durante tánto tiempo, porque aunque duelan, te recuerdan que sigues viva, y no solo eso, sino que eres un ser sensible y especial. Sé fuerte, y sigue hacía delante, aunque el camino esté oscuro, siempre habrá alguien en quién puedas apoyarte." Y no lo dije por temor a Euridice, por temor a que fuese un buen movimiento a mi favor... El temor que siento al ver tanto brillo de repente, como hacía tiempo que no veía en nadie, porque me atrae como la luz a un insecto, y porque sé que tal y como soy, la posibilidad de estropearlo puede ser muy alta, lo suficiente para ser precavido, para no querer jugar, para no querer ensuciarla con la supuesta realidad...

El día en que dejé de ser yo mismo

Cuando creía que sabía leer mis errores, vuelvo a cometer el mismo que ha marcado mis carnes. Algo me dice que no siga por ese camino, porque ya sé exactamente donde lleva: sé que es una batalla perdida, sé que si intento librarla perderé, y también sé que por el mismo camino, si permanezco en silencio, en mi interior algo volverá a morir... como siempre. Solo dos opciones, y las dos funestas por igual. Sin embargo ese es el camino que he tomado.

Evidentemente, acabo de confirmar que fue un error plantearlo siquiera. Terminé justo donde sabía que acabaría, con un diferencia respecto al pasado: me he rendido. Creo que hay algo en mí que ya no ha podido más, algo agonizante que ha terminado por morir, el sonido de algo roto, he estirado tanto el hilo que al final se ha desgarrado. Por primera vez en mi vida me estoy planteando tirar la toalla, estoy poniendo en duda el camino que me ha costado más de diez años labrar. Y si los demás tienen razón y yo soy el que se equivoca?Todo esto no lo provoca una reciente derrota, creo (o al menos espero, anhelo y deseo) que se trata de varias situaciones que se han ido acumulando, y que finalmente me han ahogado. Es el punto que sabía que llegaría, aunque nunca supe determinar exactamente cuándo. Estoy un poco decepcionado, creía que aguantaría más, pero queda claro que el mundo no me va a esperar, la vida sigue su curso, y para poder seguir en el camino hay que cambiar de botas. Ser como el resto, dejar de pensar, dejar de leer, dejar de soñar. Necesito empezar a vivir y para ello solo veo una salida posible: dejar de ser yo mismo. Stig Dagerman volvió a mi mente, de forma casual, pero qué momento más acertado para volver, para recordarme que hay caminos que no tienen salida. De eso mismo se trata: sé exactamente que cualquier camino que escoja se va a ver truncado, lo sé antes de empezar a caminar, y sin embargo lo hago. Pero me he cansado, me he cansado de caer, por eso he decidido sabotearme: me he dado cuenta de que no sirve de nada perseverar cuando el muro es infranqueable. Por eso el lobo deja de vagar, deja de luchar y se deja cazar, domesticar. Da rabia tener que darle la razón a todo el mundo, todos aquellos que, expectantes, esperaban ver como no me volvería a levantar. se trata de eso mismo, el aletear de una mariposa me ha noqueado, y en vez de levantarme, me quedo tumbado en el suelo, mirando al techo, contando las grietas, esperando que cuando mire a mi alrededor la realidad se haya evaporado, que el pasado forme parte de un simple mal sueño. Hoy vi a un chica que cuando dejó de sonreír se convirtió a un vieja, aproveché para ver mi propio reflejo y este me desafió con una cara de poker que no reflejaba para nada todo lo que bulle en mi interior. Se trata de una coraza que puedo transformar en máscara, y tal vez con el tiempo, aquel yo que encerré bajo siete llaves deje de existir para que sea la máscara quien defina quién soy yo. Sé que puedo hacerlo, tal es mi seguridad en ese aspecto que me aterra poder llegar a tomar la decisión que me dispongo a tomar. No será hoy, ni tal vez mañana, pero poco a poco, la única forma de sobrevivir en la estepa.

Si no estamos, dejamos de ser yo, si nos convertimos en otro, también dejamos de ser yo. Estoy condenado a que llegue un día en que deje de ser yo, es la única solución posible, la única salida de un laberinto que cada vez se hace más y más insoportable. 

Denuncia: Sabado 24 en Marina

Cito los comunicados de Beibi durante todo el domingo:

Seré breve. Anoche la policía con ganas de molestar llegó al barrio de Marina en Barcelona a jodernos la fiesta a todos SIN MOTIVOS. Llegaron furgones se liaron a pegar a la gente a empujones y porrazos, y detuvieron a gente metiéndola en el furgón sin haber hecho nada. Llegaron más de 10 furgones y coches. Y repito TODO SIN MOTIVOS. Son unos HIJOS DE PUTA. Encima, se llevaron a un amigo ( para los que estuvisteis por allí fue el que llevaba el monopatín, para los que no estuvisteis pero tal vez le conozcáis es FARTING, DE PUNK OR LATEX, una de las productoras de conciertos underground más importantes de Barcelona ) que ha pasado esta pasada noche en el calabozo y esta noche le va a tocar repetir, ya que mañana se va a celebrar un juicio en el que se le acusa de agredir a los policías y fue totalmente lo contrario, es más, tras pillarle a él, su novia se acercó y la empotraron de golpe contra el furgón. Mucha gente lo vio, y mucha gente es lo que se necesita ahora para testificar mañana contra la policía y a favor de mi amigo. Así que por favor, todo aquel que pueda venir mañana que me mande un mail a isma.beibi@gmail.com y en cuanto sepa la hora y el lugar del juicio os contesto a todos dándoos los datos. Gracias por la ayuda que podáis dar.

Ahora que ya he difundido como he podido la noticia, primero de todo os pido que por favor la difundáis vosotros también ya sea vía e-mail, fotologs, myspace, otros foros, lo que se os ocurra. Os doy las gracias de antemano a todos los que participéis en ello.

Y ahora voy a explicar algunas cosillas. Primero de todo, para los que sufrieron agresiones y tambien para los que pudieron echar alguna foto o algún video :

Id al hospital, HACER PARTE MEDICO. Para denunciar es importante el parte de lesiones, es gratis en la seguridad social en urgencias. Un amigo hizo uno cuando le pegaron los mossos pero el abogado le dijo que no conseguiría nada si no tenia muchos testigos o algún documento gráfico como fotos o videos. Así que los que tengáis algo que aportar, hacedlo también por favor. Que todo dios haga parte de lesiones HOY y que diga que es una agresión policial y luego si hay video tal vez la denuncia pueda prosperar. Podéis también escribir una carta al defensor del pueblo (www.defensordelpueblo.es ) y OS HA DE RESPONDER.

Debemos también escribir alguna carta bien redactada a los periódicos gratuitos y seguramente nos la publicarán.

Mañana vamos a quedar para preparar cosas, todos los interesados, insisto, escribidme a isma.beibi@gmail.com y esta noche os mando todos los detalles.

Por último os voy a contar un poco lo que vi y lo que me han contado.

Mi versión de los hechos :

Estaba tan tranquilo en la esquina del Dixi como de costumbre y no paraban de pasar coches de la policía cada dos por tres, al cabo de un rato, llega uno y se planta en medio de la calle del Dixi, que tambien estaba llena de gente hablando tranquilamente, sin armar jaleo ni nada. De repente oigo como la gente les grita y miro hacia allí y me veo a mi amigo el Farting como se lo estaban llevando para el furgón a base de maltratos sin hacer ni haber hecho nada ( a pesar de todo le acusan de agredir a 2 policías ) . A continuación la gente con razón se exaltó a llamarles de todo y Carla ( la novia de Farting ) se acerco al furgón y le empujaron contra éste a lo que Farting intentó salir del furgón a defenderla y le empujaron a base de golpes hacia dentro. Pasado esto empezaron a llegar coches y furgones de policía, invadiendo así toda la calle del Dixi desde una esquina a la otra. Y tal como se bajaban de las furgonetas, salían directos con las porras a repartir ostias por doquier. Vi como pegaron a gente por el simple hecho de estar ahí incluso sin protestar ni nada. Es más, por lo visto entraron al Dixi tambien y a un colega que estaba todavía dentro sin saber nada de lo que estaba pasando en la calle lo sacaron a ostias. A otro colega vi como lo cojían del cuello y también le empotraban contra la pared. Visto lo visto y sin más impotencia posible nos vimos obligados a irnos del lugar ya que se estaba liando gorda y si nos quedábamos se iba a líar más todavía, pues bien, un grupo de gente que estábamos en la esquina decidimos irnos de allí hacia la zona del Razzmatazz, pues 3 furgones de policía al vernos ir hacia allí se pusieron en marcha partiendo haciendo el lugar con tal de acorralarnos y no dejar a nadie sin golpear. Pero por suerte desviamos nuestro camino retrocediendo hacia atrás y cambiando de calle. Y ahí ya no puedo contar mucho más ya que estaba bastante lejos del lugar como para ver lo que ocurría. Bueno sí, tras las palizas llegaron 3 ambulancias de las grandes, y al cabo de un rato nos echaron del barrio aunque esta vez pacíficamente con la megafonía diciendo "despejen la zona".

Esa es mi versión de los hechos, totalmente objetiva y sincera al cien por cien.

Ahora os voy a contar cosas que me han contado otros colegas, así que no puedo garantizar al cien por cien la veracidad de los hechos ya que yo no los presencio, aun así, visto lo que vi y las formas de actuar de la policía y sin motivo alguno, me lo creo completamente :

- Al hermano de un amigo le han abrieron la cabeza. Fue un policía secreta, y no fue en la "zona conflictiva" si no que fue en la zona en la que anteriormente os comentaba que se pararon 3 furgones con intención de acorralarnos, pues bien, al hermano de mi colega que venía del Q3 sin saber nada del asunto, le asestaron un golpe en la cabeza y ahora está con puntos y se encuentra muy mal. A un colega que iba con él e intento hacer una foto, el policía le dijo " como hagas la foto te rompo el móvil y las piernas "

- A un chico que estaba grabando los hechos le dejaron inconsciente y tuvo que ser asistido por el servicio de urgencias

- A un colega que iba con la cámara de fotos le han roto la muñeca

- A un chico que salía del Dixi sin saber qué ocurría, le dijeron que dejase el vaso que llevaba en el suelo y tal como se agachó le dieron un porrazo.

- Carla me ha dicho que a Farting una vez detenido le han estado pegando dentro del furgón y que presentaba marcas en el cuerpo.

- A un chico que salió corriendo y se calló al suelo se ensañaron contra él a porrazos

- A unos colegas que estaban en el callejón, entro un furgón y les hizo marcharse del lugar a base de porrazos.

- Al novio de una amiga también le abrieron la cabeza.

- Y más gente me ha comentado que a ellos también les dieron porrazos en la espalda, en la barriga, etc


Para terminar os informo de que Carla y su hermana esta tarde van a estar preparando cosas, recopilando información que podáis aportar y demás, y que invitan a pasarse a todo aquel que desee aportar su granito de arena aunque sea hablando de lo que pasó y buscando más soluciones. La reunión van a hacerla en c/ Galileu 175 2º 2º ( está en la zona de Plaça de Sants ). El movil de Carla por si le queréis preguntar algo es 600804712

También comentaros que se está hablando de hacer un bote entre todos los que quieran participar por si hay que contratar a algún abogado para defender a Farting.

Y por último lo que os dije antes, quien quiera venir mañana a apoyar y/o testificar que avise a Carla o me envíe un mail a isma.beibi@gmail.com y en cuanto sepa algo os aviso a todos.

MUCHAS GRACIAS POR LEER HASTA AQUÍ

FUCK THE POLICE.

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Mas datos para todo aquel que quiera poner una denuncia :

- No vayáis solos ha hacer la denuncia ya que os pueden retener y acusaros de cosas que no hayáis hecho. Lo mejor es que nos juntemos todos y hagamos un denuncia colectiva y EN PRESENCIA DE UN ABOGADO. Ya se está hablando con abogados para ver que pueden hacer, si algún familiar o amigo vuestro lo es también, comentadle lo ocurrido y a ver si nos pueden echar un cable.

- Si aun así decidís hacer la denuncia por vuestra propia cuenta, hacedlo a través del JUZGADO DE GUARDIA de vuestro lugar de residencia, ya que si lo hacéis a través de los Mossos de Escuadra, le van a pasar el informe a la Guardia Urbana y éstos os van a denunciar acusándoos de algo que no habéis hecho. En cambio a través del Juzgado de Guardia rellenáis unos impresos y no se le pasa de inmediato la información a la policía con lo que no os podrán denunciar.

Os pego un trozo de un mail que me acaban de mandar para corroborar mi visión de los hechos:

Asi que te voy a contar lo que yo vi que al principio estaba más cerca y lo que me han contado también gente que estaba por la puerta y lo que me ha contado el portero, el ruso que tampoco se si es cierto porque no se entero mucho, pero cuanto más se cuente mejor será para testificar todo aquel que pueda ir.

Yo estaba sentada en la puerta metalica con el Alex, Juan Carlos si lo conoces y unos amigos que venian con nosotros. Todo el rato veia pasar coches de policia por todas partes como vosotros y la mayoria de gente, y vi pasar uno muy despacio que no se paro solo miraba, y 5 minutos más tarde vino el primer furgon de policia que se paro justo delante pero en la otra acera, y de alli salieron los polis, no se cuantos pero vi a dos fijo. Bajaron con cara de mala ostia y la porra en la mano directos para la puerta de Dixi, yo creia que la bulla se la iban a montar al del local del Dixi por tener a la gente en la puerta, y me quede flipando quando vi a tu amigo como lo agarraban entre 3 o 4 creo y lo metian dentro del furgon a ostia limpia y como la pobre chavala intentaba hablar con ellos para que lo soltaran y no se lo llebaran...
Entonces creo que la policia forceo con ella y fue cuando todos empezaron a gritarles y el se escapó, aunque luego volvió, supongo que por rabia, y alli lo volviero a coger y fue cuando lo metian en el furgón cogiendolo del cueyo, que parcia que lo fueran a ahogar o algo parecido, entonces la chica (carla) se metió en el furgón con él para que se la llevaran a ella también o para evitar que se lo llevaran, y fue cuando un policia la agarró y la empotró contra el coche que habia detras y alli fue cuando todo el mundo se acercó al furgón y empezaron a insultarles y a pedirles explicaciones y también fué cuando salió el chaval con toda la mala leche para defenderla de lo que pudieran hacer, y creo k le metieron con la porra y lo encerraron dentro del furgón. Y empezaron a llegar los refuerzos que habian sido llamados cuando el chaval se escapó y todos empezaron a gritar.

A partir de ahi es como tu cuentas. Empezaron a llegar un monton de furgones y coches policia y empezaron a salir con las porras a por la gente antes de saber si hacia falta y contra quien tenian que ir, se ensañaron contra la gente que habia delante del callejón y apalearon a la gente que no hacia nada y que estaban tranquilos mirando desde las paredes y apartados.

Vi que repartian a mucha gente pero no reconocí a nadie ni tampoco vi lo que les hicieron. A Alex le pidieron la documentación y le van a denunciar por insultarles, que eso ya te lo contó ayer.

Pues estaba en el metro y vino el ruso de Dixi (muzzic) y le pregunté que era lo que habia pasado en la puerta porque un amigo que estaba alli me dijo que el chico no habia hecho nada. Y el me dijo que no habia hecho nada, que se le hacerco la policia y que no se que le dijeron ni lo que paso exactemente, pero me dijo que creia que porque o estaba fumando chocolate o tenia chocolate en la mochila o algo asi. Pero ya te digo que no te lo creas del todo porque no se enteró muy bien. Como fuera eso, són más hijos de puta de lo que hasta ahora estan siendo



 

POLICIA = HIJADEPUTA - ULTIMA PARTE - REACCIONA!

PARA TODO AQUEL QUE QUIERA VENIR A DECLARAR, HACER BULTO, PROTESTAR, APORTAR PRUEBAS O LO QUE SEA, HEMOS QUEDADO MAÑANA A LAS 8 DE LA MAÑANA EN ARCO DEL TRIUNFO, JUSTO DEBAJO DEL ARCO. A VER SI OS ANIMÁIS. MUCHAS GRACIAS A TODOS

A SU VEZ ESTA TARDE HEMOS QUEDADO EN CASA DE LA HERMANA DE CARLA - NOVIA DE FARTING - SI OS QUEREIS PASAR PARA PROPONER COSAS, HACER PANCARTAS, REDACTAR TEXTOS, RECOPILAR PRUEBAS, ETC LA DIRECCION ES : c/ Galileu 175 2º 2º ( está en la zona de Plaça de Sants ). El movil de Carla por si le queréis preguntar algo es 600804712.

SE AGRADECERÁ CUALQUIER AYUDA QUE NOS DEIS POR MINIMA QUE SEA. SI VAIS TESTIFICAR O APORTAR PRUEBAS SI PODEIS CONFIRMADME ALGO EN MI DIRECCION: isma.beibi@gmail.com

 

Resultado a día de hoy:

FARTING YA ESTÁ FUERA. EN JUNIO TENDRÁ UN JUICIO. LE PIDEN DE 1 A 2 AÑOS DE CARCEL ( HABIA GENTE QUE SE REIA POR AQUI CUANDO SE COMENTABA LA POSIBILIDAD DE CARCEL ). AHORA LE TOCA PAGAR 900 EUROS. PERO BUENO, LE ACUSAN DE AGREDIR A 9 POLICIAS, COSA QUE NO SE LO VA A CREER NADIE, ASI QUE PODEMOS ESTAR BASTANTE TRANQUILOS. AHORA, HEMOS DE ORGANIZARNOS Y HACER UNA DENUNCIA MASIVA, CUANTOS MÁS SEAMOS MEJOR, DENUNCIANDO TODO LO QUE PASÓ PARA QUE NO VUELVAN A OCURRIR INCEDENTES COMO ESTOS. DUDO QUE LO CONSIGAMOS, PERO ALMENOS LO HABREMOS INTENTADO. Y NO POR FARTING, SI NO POR TODOS. ESTA VEZ HA SIDO ÉL, LA PROXIMA PUEDES SER TU.

M

No volverá a llover sobre la tierra. El mundo se para mientras mis pensamientos lo atraviesan. El estigma arde en mi brazo, he vuelto desde los infiernos solo para darme cuenta de que no quiero quedarme. Uno de los grandes peligros que surgen al cruzar el umbral es darte cuenta de que todo era mejor allí, sería maravilloso permanecer de forma permanente al otro lado del espejo, un lugar en que las heridas de nuestra realidad poco nos afectan... y por eso decido volver, porque la senda del dolor es el camino hacia una verdad que nunca encontraremos, y descartar al dolor tan solo nos lleva a otra forma de felicidad, a la paralisis mental, al infierno de los lobos. El mundo se tiñe de rojo y mis ojos no pueden cerrarse: quiero esto, quiero lo otro; acaso no me doy caigo en la cuenta de que no lo necesito? Si uno tuviese la clave del entendimiento, no sería mejor pasar de ella para poder seguir jugándo a alcánzarlo? Contradicciones, tareas incompletas, misiones fallidas, la belleza no reconocidad de la inmundicia en la que nos movemos. No se trata de cojer un microfono y cantar: Je suis décadent, je mange de yahur et j'habille en noir", sino más bien de cantar en la ducha : faut naître rouje à Barcelone et noir pour mourir à Paris. Pueden sacar sus armas, yo no sacaré una flor, pero dejaré que mis dientes y uñas se partan en la batalla: no soy imbecil, simplemente tengo ganas de acabar con todo porque és al único lugar al que me lleva el camino que he elegido, haciéndo gala, eso si, de toda la paradoja que me insertaron de serie en el vientre de mi madre. Tanta belleza por saborear y tanta incapacidad para disfrutarla... vale la pena pagar el precio de comer sin llegar nunca a saciar el hambre? El dolor es exactamente lo mismo que el placer, simplemente cambia el punto de vista. De todas formas acabaré conmigo de una forma u otra, ya sea mental o físicamente. Pero quién cojones pretende vivir eternamente? Quién vendería su alma al diablo por volver a cometer eternamente los mismo errores? Aunque venderla por llegar a entender de qué cojones va todo esto tal vez nos encierra en el vicio del eterno retorno. Demasiada retórica para tanto sueño: mis brazos apenas responden, pero mis ojos se niegan a cerrarse. Llueve. Llueve a pesar de que no volverá a llover nunca más. Y yo he vuelto pero nunca conseguí realmente salir del agujero en el que me metí. Supongo qe cuando caes en un pozo de mierda, al salir nunca consigues librarte de ese hedor. Necesita recordarte quién eres, necesita recordar que estás estigmatizado, que nunca nada será como lo que puedas llegar a soñar. Eso está hecho para los demás. El mundo ya está teñido de rojo, solo hay que aprender a jugar a la mascarada para hacer un poco soportable tanta dsolación. Bienvenidos al desierto de las almas errantes, los parias cuya carga les impide mirar al resto a los ojos. No habrá justicia, ni karma, ni premio. El dolor se escoje y se soporta, pero nunca se puede esperar de él una recompensa... en ello consiste su encanto. No quieras ser como yo: no hay nada digno de sentirse orgulloso en ello.    El beso se perdió en el desierto, y nunca llegó a su destino...

NOSOTROS LOS DINOSAURIOS

nacidos así

para esto

sonríen las caras dibujadas con tiza

se ríe la Sra. Muerte

los ascensores se averían 

los escenarios políticos se disuelven

el mozo del supermercado recibe un título universitario

los peces oleosos escupen sus oleosas presas

el sol se esconde tras una máscara

 

nacemos

así

para esto

para estas guerras cuidadosamente insensatas

para contemplar las ventanas rotas de la fábrica de la vaciedad

para los bares donde la gente ya no se habla

para las peleas a puñetazos que acaban en tiroteos y cuchilladas

 

nacidos para esto

para hospitales tan caros que resulta más barato morirse

para abogados que cobran tanto que resulta más barato declararse culpable

para un país donde las cárceles están llenas y los manicomios cerrados

para un lugar donde las masas elevan a los imbéciles a la categoría de heroes y millonarios

 

nacidos para esto

andando y viviendo en esto

muriendo por esto

enmudecidos por esto

castrados

viciosos

desheredados

por esto

 

engañados por esto

usados por esto

meados por esto

enloquecidos y enfermados por esto

convertidos en violentos

en inhumanos

por esto

 

el corazón se ennegrece

los dedos se dirigen al cuello

al arma

al cuchillo

a la bomba

los dedos imploran a un dios que no responde

 

los dedos se dirigen a la botella

a la pastilla

al polvo

 

nacemos a esta lastimosa devastación

nacemos bajo un gobierno que lleva endeudado 60 años

y que pronto no podrá ni siquiera pagar el interés de esa deuda

y los bancos arderán

el dinero no servirá para nada

se producirán asesinatos por la calle, a la vista de todos, que quedarán impunes

habrá armas y revueltas por todas partes

la tierra no servirá para nada

disminuirá la producción de alimentos

el control del poder nuclear estará en muchas manos

las explosiones sacudirán sin cesar la Tierra

hombres robot afectados por las radiaciones se acecharán unos a otros

los ricos y los elegidos lo observarán todo desde plataformas espaciales

el Infierno de Dante parecerá un juego de niños comparado con esto

 

no se verá el sol y siempre será de noche

los árboles se morirán

desaparecerá la vegetación

hombres afectados por las radiaciones devorarán la carne de otros hombres afectados por las radiaciones

el mar estará contaminado

los lagos y rios se volatilizarán

la lluvia será el nuevo oro

 

un viento oscuro esparcirá el hedor de los cuerpos putrefactos de hombres y animales

 

nuevas y horribles enfermedades asediarán a los últimos y escasos supervivientes

y las plataformas espaciales desaparecerán por consunción

por el agotamiento de las provisiones

por efecto de la decadencia general

 

y entonces reinará el silencio más hermoso que

 

se haya oído nunca

 

con el sol todavía oculto

 

a la espera del siguiente capítulo

 

 

The Last Night of the Earth Poems

1992

Charles Bukowski 

 

Tic.... ¿Tac?

Dos horas antes he muerto. El sistema no reconoce mi codigo, la página no se abre. Las cuerdas vibran cuando las toco. Estamos todos metidos en un mismo agujero. El torbellino negro que cada mañana habita en los cereales que nunca preparo, porque me cuesta levantarme tem prano, prefiero vivir de noche. Y los cristales rotos también me molestan. Aunque me molesta más que se rompan mis uñas, dejándo al aire la carne viva, roja, fofa, debil... los huesos salen como gusanos de la tierra, es mi piel que se funde. El cielo es tan negro como el torbellino. Adios, dije de buena mañana. Buenas noches, le dije al día. Cuando acabará algo que hace dos horas que se acabó? El tiempo no existe, el alma no existe, ni tan siquiera el sexo existe. No existimos, no existo, no existes, ni siquiera tú, mi amor, existes. Sigue riéndo, sigue soñándo... tal vez sea lo más real que puedas hacer nunca.

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Matar un ruiseñor

Otro cigarrillo, otra noche en vela, más nicotina deslizándose a través de mis venas. Necesito más cafeína para seguir en pie. Nisiquiera he empezado a trabajar y ya me abruma la cantidad de hojas que inundan mi mesa. Son voces vulgares que podrán ser oídas antes que otras mucho más dignas. Pero esto es un mercado, son malos tiémpos para la lírica... tantos impresos con palabras y números sin sentido, juegos de niños con el que las administraciones se distraen. Nos hacen pensar que eso es más importánte que esto, y simplemente porque si no lo cumples un par de gorilas sin estúdios, unos hombres o mujeres que en su vida han leído a Proust y que creen que Faulkner es un plato típico de Budapest, armados con un uniforme que, en teoría, les da poder sobre tí, van a encerrarte, van a torturarte, van a reducirte a nada si no aceptas jugar a ese mismo juego. No se puede ser adulto, porque cada vez hay más niños, y si antes se mantenía el poder lejos de los niños, ahora que estos lo tienen, no dudan en usarlo sin criterio. Y tenemos que acatar sus ordenes, porque muchos niños les dan la razón. Es el fín de la individualidad, el final de una era en que pensar era un privilegio; ahora es un crimen, ahora nos encierran, ahora nos insultan y nos apalean... simplemente por no querer jugar. Simplemente por pensar que un verso de Bukowski bien vale más que mil declaraciones de renta. Pero ahí estamos, jugando al mísmo juego, entrándo en el mercado, y aquellos que prometieron proteger al arte frente al mercado son unos niños egoístas que creen que proteger significa esclavizar. El socialismo es una noble teoría, pero goza de una tiránica praxis. Ahora el dinero lo tienen los niños, el poder, el control. Niños jugando a ser abogados, niños que prefieren jugar antes que ser medicos o ingenieros, niños que juegan a ser jueces y su ansía por jugar les impide ver que están jugándo... pero su juego acaba con gente. Si, hay gente mala, pero también hay gente buena, y mucha gente gris. Ese gris es el punto negro en el cándido juego de los niños. Esos niños que saltan de alegría con su nuevo uniforme, con sus condecoraciones y premios, con sus matrimonios y divorcios, con su nuevo coche, con su primer millón en su cuenta corrfiente en suiza. Y luego están esos niños a los que ya les va bién con su televisor, y otros niños les hacen creer que ese es su lugar, y a veces le dan una paliza a aquellos que no están conformes con el juego. Mientras tanto... más papeles, más jerga inutil, más intelectual de pastel, más música de parbularios, más millones en nombre de un arte que nunca fue tal. Y nunca fue tal porque incluso el mercado lo trataría mejor que el endiablado juego de los niños. Y ese mercado nisiquiera es el mercado. Es simplemente un gran guiñol adulterado por tanto juego. Todos los niños juegan a ser heroes, rezan, matan, luchan, queman, destruyen... y a veces crean horribles obras que exterminan cualquier atisbo de liberación que pudiese nacer en sus palacios, en sus chozas, en su profunda muerte anal. A nadie le preocupa ver a tanto niño suelto? Siempre han estado allí, siempre han dominado, pero el problema es que en la actualidad se han hecho con la palabra de la razón, se han hecho con el arte, con la belleza, y sólo piensan en erradicar cualquier atisbo de madurez que resida en ellos. Puede que yo también sea un niño, engañándome, creyéndome un adulto... que más da si los adultos no existen en este mundo de niños? Una eterna disneylandía, con pelis porno, porros, cervezas, coches y chicas de plástico. Pero casi parece que masturbarse sea un simbolo de rebeldía social, mientras venden rebeldía a seis euros el pack. Todos se creen rebeldes, todos se creen diferentes, todos se creen especiales... sobre todo cuando lucen uniformes, cuando se parecen a alguien, cuando se comportan como otros, cuando dejan de ser ellos mismos... entonces se sienten ellos mismos. Todo es un mismo niño llorón y fofo. Dadle una puta bofetada y vereís como os condenan a la silla electrica intelectual, mirad como reducen a la nada todo ese castillo que habeís tardado años en construír. Los niños son crueles... cierto. Y estoy obligado an jugar a su estúpido juego, y ver como destruyen poco a poco todas las cosas con las que disfruto. es verdad, a veces me hacen sonreír, pero tienen una capacidad increíble para hacer que me arrepienta. odio verlos juntos, odio trabajar como ellos, juento a ellos, para ellos y por ellos. A veces también veo una niña, una niña que físicamente ha sobrepasado la mayoría legal, pero que sigue siendo una niña en alma y mente, es decir, que no es ella misma. me enamoro de sus ojos, se su mirada, de su risa jovial, o se su cabello oscuro... y tengo que tragarme el dolor que me produce ver que tal belleza se comporta como ellos, es como ellos, es decir, que no es ella misma, sino ella es ellos. Se cree reblede, como todos, le gusta estar con otros, actuar como otros, ser como otros, y nunca será ella misma. Y no le importará, porque es feliz, rie, se lo pasa bien jugando. Para qué cambiar? Porqué amargarse? Es verdad, una vez se sintió triste, pero de sentimientos tan pueriles que no pasan del llanto de un bebé que quiere mamar un poco más de teta. Todo tan bellos, tan trascendental... incluso esas palabras han pasado a su vocabulario, las emplean como si supiesen lo que significan. Se uniforman, se respaldan, se dan la razón, y te obligan a callar. Hombres y mujeres, que no són sino niños y niñas, todos anhelándo su uniforme, su condecoración, su polla o su coño. Todos iguales, todos con una palabra que tiene más valor que la mía. Ahora simplemente me callo y observo. les dejo hacer, dejo que piensen y digan que soy un fracasado, que crean que no tengo razón, que me equivoco, que me engaño, que me gustaría ser esa persona sobre la que escribo pero que nunca la seré. Dejo que crean que me conocen, pero ya he comprobado que sus mentes llega un punto en que se bloquean, que no entienden más allá, están virgenes en un camino por el que yo llevo tiémpo paseándome. Vale la pena dejarle pasar a alguno? Lo he intentado, pero nunca lo he conseguido. Así que dejo que sigan creyendo que soy peor que ellos, tal vez lo sea, pero no lo doy tan por sentado como ellos, y eso siempre me dará ventaja. Disfruto del día a día, sé que nunca verán un amanecer como yo, sé que por muchas medallas que tengan nunca gozarán del sexo tanto como yo, sé que soy un flor a la que el viento se llevará sin dificultad, mientras ellos permanezcan sólidos y robustos como montañas. Bienvenidos al mundo al revés, donde todos los insultos son alabanzas. Que muestren sus porras, que miren por encima de su hombre, que crean que tienen controlada la situación... la tienen, porque son todos niños. Pero yo soy gris, de un gris turbador, un gris incómodo, un gris del que vale más alejarse, un gris que se escapa a su entendimiento, un gris que se tomó la cicuta para abandonar este mundo de mayorías, de falsos artístas, de armados incompetentes, de gente que lucha por causas, de niños superficiales, de este maldito juego al que a todos les encanta jugar. Ya me mataron una vez, ahora soy más gris, y resisitré más. Porque resistencia no significa seguir luchándo, sino seguir pensando, seguir muriendo... Puedo mirar a través del espejo sin ayuda. Seguid jugando niños, y dejad que mi llama se apague en paz. Enciendo otro cigarrillo, bebo un vaso de agua, y sigo trabajándo en los informes.

Quiero...

Quiero que mis poemas sean pornografía, que de mi pene salga sangre en vez de semen. Quiero llegar al orgasmo cada vez que un cuchillo corta mi carne, que se me caigan los dientes antes de llegar a los treinta, que mi fetido aliento espante a la gente... y mantenerlos a todos a, al menos, veinte metros de mi persona. Quiero que la vida se desarrolle de noche, para poder pasearme solo durante el día, dejando que el sol tueste mi piel y poder así parir un cáncer. Quiero que exitan los Jedi para poder ser un Sith, que existan los elfos para poder ser un orco, que exista la belleza para que pueda ser grotesco. Quiero que se mueran los feos para poder ser el más feo sobre la faz de la tierra, quiero que escupan sobre mi tumba para que pueda convertirme en la espuma del cava que vuela a través de las constelaciones. Quiero beber Coca-Cola para que su azucar joda pronto a mi riñón y tenga que vivir meando en un bolsita de plástico el resto de mi vida... no. Mejor. Que me hagan diálisis para que mi cuerpo se marchite antes de llegar siquiera a los 40. Quiero que me maten para no tener que tomarme la molestia de matarme, que alguien apague el sol para no tener que comprarme gafas oscuras, que se me caiga el pelo para jugar a ser un golem, que la llúvia me queme como el ácido para... acabar conmigo de una vez por todas. Quiero destruirme, aniquilarme, quemarme, mutilarme, flagelarme, masturbarme, fustigarme, amputarme, desfogarme, humillarme, desnudarme, pelarme, helarme, arrancarme, desangrarme, cagarme, mearme, retozarme... siempre con la pulcritud de un un puerco bañandose en sus própias heces. Dios... qué delicado... Dí mejor que el amor es como mearte encima y sentir como la humedad caliente impregna tu piel y la tela de tus pantalones, mientras que sus goteos son frios al salpicar. Siempre se enfría. Lo mísmo pasa con el semen, una vez lo expulsas, su tacto es tán frío como el alma. Como suele ocurrir, la metemos, la sacamos, la volvemos a meter hasta que expulsamos nuestros fuego directo desde los cojones y nos fumamos un cigarrito para tener algo con qué calentar el frío que nos envuelve. Donde estarás querida? No me hables, pensé que eras de otra manera. Y quién te crees que soy? Soy la misma persona que ayer, pero soy distinto a la de mañana. Eso es lo único que se te ocurre decir? Claro que sí, mujer, tengo la polla flácida y me muero de ganas de cagar, no querrías que te compusiese una oda porque esta jodida vida no es tan perfecta como pretendías, verdad? Eres un cabrón. Si, eso es lo que soy, un jodido y puto cabrón; pero no creas que me conoces, no tienes ni puta idea de quién soy: me has visto la polla no el alma, y por cuatro lágrimas que haya volcado sobre tu pecho no vayas a siquiera pretender que sabes quién soy.
Y murió la poesía, y con ella murió otra vez Alejándro Dumas, un gran poeta, un gran aventurero, un gran escritor y un gran follador. La via lactea es una corrida y el universo ha salido disparado de ese agujero negro que es el ano. Damnit!! Sabía que se me olvidaba algo... Iros a tomar por el culo! Yo escribo pornografía! Soy Cornabeaux metiéndole la mano en el coño a la chica que es asfixiándo mientras me la follaba, arrancándole las entrañas y poniéndome a bailar mientras me hago un vestido con ellas. Esto no es mío; pertenece a Apollinaire, pero hay más filosofía en esta escena gore y de mal gusto que en todos los escritos de Kant o de Descartes. Freud se equivocó en muchas cosas, acertó en pocas, pero muy a su pesar, mi estilo permanece salváje e indómito. Mientras sea Tashen quién siga publicándo los libros sobre Duchamp y Bacon, mientras Arlequín y Pierrot no pudan descansar en paz, mientras Alatriste prevalezca sobre Contreras, yo me proclamaré el último Dadaísta en activo, y que os zurzan a todos los demás. Si luego copiaís los poemas de Neruda para parecer unos artístas sensibles, recordad que yo sé mucho más sobre el amor que vosotros, aunque fuese en clase de secundaria en un podrido colegio francés en Castelldefels. Nací rojo en Barcelona e iré a morir negro a Paris. Se lo dejé muy claro a Fabián Lloyd.
No te pido que me entiendas, ni te pido que me folles, ni que me ames, ya no quiero sentir tus manos sobre mi piel... solo quiero que me devuelvas mi linterna, porque en la oscuridad solo brilló el dolor. Mi dolor. The End.

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