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Spleen

Bon a rien...

mirar fijamente a la pared que se alza frente nuestro. Esa sensacion de impotencia, de frustracion...y finalmente resignacion. No poder ir hacia atras, arreglar lo destrozado...y esa constante sensacion de que destruimos todo aquello que queremos mantener.
Que lejor estamos de esas figuras que nos ofrece el cine... Que lejos estamos de evitar un tropiezo, cubrir con musculos y bronceado nuestros cuerpos... Que lejos estamos de memorizar todo un codigo a la perfeccion, de luchar por una cuasa justa... que lejos estamos de ser paladines de nuestro tiempo...
Y ahi esta el error. El error de que sintamos verguenza de nuestros errores, de que deseemos no fallar. De que temamos al error tanto como deseemos la perfeccion.
No...
Mi cuerpo es delgado, bien lejano de lo que supone que hay que aspirar. Y la misma lejania le corresponde al bronceado, una piel lechosa made in UK. La he cagado hoy. Tampoco he sido capaz de articular dos frases con sentido en todo el dia. No me motiva lo que mueve a la gente a mi alrededor. Parece como si alguna mano invisible para mi les diese cuerda...y , por contraste, se diria que permaneco inmovil en una burbuja en la que no puede entrar ninguna mano. Decididamente, no soy ningun paladin de este nuestro tiempo.
Quiero que me dejen en paz. Desaparecer a ojos de todo el mundo, porder vivir en mi mundo de errores, de tropiezos, de cagadas, de metidas de pata. Pero no podre hacerlo hasta que no rompa con todo lo que me ata a este mundo. El problema esque si rompo con todo, puedo caer en el error de un placebo. No se puede tomar como referencia todo lo que se hace para hacer lo opuesto como razon de ser. Eso no es desprenderse...ni siquera rompes con todo...simplemente le das la vuelta a la misma situacion.
Se trata de encontrar un equilibrio, forjar un criterio que nos permita manejar a este mundo, y no dejar que sea este quien nos maneje.
Pero hasta entonces...hay que vivir el cada dia, en este mundo en que todos parecen saber que hacer...excepto tu. Entras en una oficina, y parece que tengas que ser tu el cateto de turno. Y la gente aprovecha de ello. Necesitan sentirse mejor con tus errores. Porque tus errores les acerca a ese ideal podrido, llamado perfeccion. perfeccion ficticia en una realidad ficticia.
Por eso hay que seguir escuchando sus risas, soportar sus miradas...
En fin, habra que soportar zancadillas cuando lo que necesitemos sea un abrazo...
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